Las elecciones vascas

3 de Marzo, 2009

         Treinta años son muchos años de gobierno, con escasos cambios políticos y jugando siempre al mismo juego de nacionalismos exigentes. Una región en la que se respira PNV por todos lados, desde la policía hasta los puestos de trabajo más eventuales. Esa es una de las razones que le han llevado al electorado vasco a volcar el voto hacia otros partidos. Pero también ha habido una cierta hartura mezclada con un cierto miedo a que sean “otros” los que les gobiernen. Decir que solo entiendo al País Vasco, quien vive en el País Vasco, es asquerosamente excluyente, y lo pero es que han conseguido que sea verdad.

Pero no nos engañemos, ha vuelto a ganar con holgura el Partido Nacionalista Vasco, y aunque esta vez no encuentre aliados suficientes, el intento de formar gobierno le pertenece.

         Si hemos aprendido de las elecciones gallegas, aunque los territorios tienen claros hechos diferenciales, gobernar sin ganar elecciones es mala vía. Habrá que dejar que se agote el PNV en su intento y el PSOE presentar a su candidato como salvador de la patria vasca.

         Pero no olvidemos que quien puede sacar mayor beneficio de que gobierne Patxi es precisamente el Partido Popular, que mediáticamente puede vender mejor que han sido ellos quienes han quitado a los nacionalista de en medio con su voto al PSOE. Voto que será siempre cautivo, recordatorio, desgastador, hasta impertinente diría yo.

         Volvemos a lo de las elecciones gallegas: ¿no será mejor dejar al PNV que gobierne en solitario? A los dos años tendrá que convocar elecciones y el desgaste habrá sido enorme, Pero… doctores tiene el PSOE.

         Creo que Patxi tiene cintura para gobernar en solitario, pero siempre estará cautivo de un Partido Popular del que nadie se fía, y menos aún si la chica de los pelos de oro (la inconmensurable yoista, Señorita Díez) entra también en el juego a pesar de tener apenas un dos y algo por ciento de los votos.

Las elecciones gallegas

3 de Marzo, 2009

         Cuando acaban unas elecciones es momento de hacer valoraciones. Lo cierto es que cada uno cuenta la feria de distinta manera, solo que esta vez parece que hay coincidencia masiva: el bipartito no ha funcionado.

         Yo siempre he sostenido la teoría de que cuando no se gana con claridad es mejor no gobernar. El PSOE no ganó las elecciones anteriores, las ganó a falta de un diputado el Partido Popular, y sin embargo, gobernó con un partido sin tradición política, muy a la desbandada, con ganas de hacer muchas cosas, imponer determinado criterios obsoletos imitados de otros nacionalismos más arraigados, siempre con deudas y nunca con tranquilidad.

         Quizá si se hubiera dejado al partido Popular gobernar al ser la fuerza más votada a los dos años estaría desgastado, no le habría dado tiempo a renovarse políticamente y lo mas seguro es que hubiera tenido que convocar elecciones a los dos años.

         Pero no es la política amiga de la paciencia, el gobernar es objetivo necesario y a la primera oportunidad se intenta gobernar. Es cuestión de pareceres. Los que no piensan igual que yo tienen argumentos serios: Desde el poder se retorna mejor al poder, aunque hemos visto que esta vez ha fallado.

         A la falta de comprensión que el electorado ha otorgado al bipartito, hay que añadir la falta de espíritu, la ausencia de grandes políticas, la mala comunicación con el ciudadano, y una campaña en la que les han metido unos pocos de goles tontos (coches caros, despachos improcedentes, viajes en yate sin sentido….) En definitiva, como decía un militante socialista a tenor de lo que observaba en la campaña: “ni que la hubiera diseñado un gallego”

         El palo es de tal magnitud, que rompe con muchas de las teorías que los diseñadores de campaña del PSOE, y que debe hacer dimitir al Secretario General de los gallegos (en el momento que iba a publicarlo, ya lo ha hecho. Bien, eso dice mucho de él) Y ahora a rearmarse, como han hecho los populares en los últimos tres años y presentar un proyecto creíble al electorado.

         Moraleja: las mezclas con los nacionalistas de pacotilla, sin experiencia política salen muy caras. ¿O no se aprendió con los de Rovira en Cataluña?

Educar para la ciudadanía

18 de Febrero, 2009

         No he querido nunca meterme en los berenjenales que se han planteado con la asignatura de educación para la ciudadanía. Me ha parecido una polémica banal y un juego de algunos ultracatólicos que han sacrificado la educación de su hijos para que no se enteren de que hay más de una forma de pareja y que el mundo civilizado se practican más de dos millones de abortos diarios (contabilizados, claro), o que el Estado de Derecho, nos lo hemos dado todos los españoles votando a nuestros representantes, votando la Constitución y esas cosas que parecen carecer de importancia.

         Pero hoy me ha hecho reflexionar la circunstancia de que la ciudadanía no esté educada para ejercer de ciudadano.

         Me ha parecido ver escenas medievales de linchamientos sin justicia. Una turba de personas pedía la pena de muerte y, en el mejor de los casos, la cadena perpetua para los presuntos (solo presuntos) asesinos de la niña de Sevilla.

Diecisiete añitos Y la han asesinado, según parece, por celos o por un exceso de violencia entre jóvenes. Si fuera mi hija, seguro que me apetecería pegarles un tiro en los huevos a todos los que de una forma u otra colaboraron.

Pero nos hemos dado unas reglas, unas reglas que no solo sirven para cuando pasan estas cosas, que sirven para todos los días y todas las personas. Seguro que muchos de los manifestantes que pedían cabezas, si fueran familiares, exigirían un juicio justo, no mediático y que se les castigue cuanto se merezcan. Pero no que los maten o que los encierren de por vida. Pedirían, en definitiva, una oportunidad que todos nos merecemos ante la justicia.

Las reglas son: un juicio justo, una condena acorde al derecho y una posibilidad de reinserción social. La justicia se debe impartir sin empujes mediáticos. Ningún crimen es menos vil que otro, todos lo son. Y a tenor de las circunstancias todos deben llevar la misma condena. Y las cáceles no son pudrideros (o no deben serlo), sino lugares de castigo y de oportunidades para el que quiera rehabilitar su conducta.

¿Alguien puede imagina lo que son diecinueve años en un penal? Quitáoslo de vuestras vidas más adultas. ¿Son muchos, verdad? Y digo diecinueve años que es lo que estuvo De Juana Chaos en prisión. De acuerdo, él no ha mostrado arrepentimiento por lo que hizo, pero está intranquilo porque cualquier movimiento en falso, le puede llevar otra vez a dar con los huesos en la cárcel, y parece que se cuida de no volver. El fracaso de la reinserción social forma parte también de las reglas del juego.

A las cárceles pocos quieren volver después de penas tan grades, algunos encuentran trabajo, rehacen su vida, forman una familia. Han pagado con su condena el delito que cometieron y han tenido su oportunidad. Es natural que al padre de la niña de Sevilla no le guste ver salir al asesino de su hija de la cárcel. Pero la colectividad tiene que intentar reinsertar a todo el que pueda. Si esto no fuera así, esta sociedad estaría podrida por dentro.

Hoy he echado de menos que la asignatura de Educación para la ciudadanía no se hubiese puesto antes en las escuelas. Seguro que la indignación sería la misma por la pérdida de una joven, pero sabríamos pedir justicia rápida, eficaz y ecuánime, y no muerte capital para los, por ahora, presuntos asesinos de Marta.

El corrupto

16 de Febrero, 2009

 

         No es grato encontrarte con una noticia en la prensa en la que un juez investiga, procesa o detiene a un corrupto metido a político.

         Y no es grato porque en esta España que nos ha tocado vivir todas las cosas las llevamos al culmen de los excesos. Si un juez no acierta en encarcelar a uno, la justicia no funciona; si hay un vil asesinato, pedimos la pena capital de urgencia, Ley del Talión; si encontramos un corrupto en la política, todos los políticos son corruptos.

         Todas las actividades tienen sus corruptos, pero en la política se nota más (y se debe notar más) que en otras. Estamos hartos de que nos den pistas en las películas americanas donde los polis corruptos justifican su corrupción porque se están jugando la vida por 40.000 dólares al año y una pensión de mierda. Son las pelis ejemplificantes en las que siempre ganan los buenos y el poli corrupto muere. Pero la justificación queda.

         El político corrupto lo es por soberbia, porque es incapaz de sostenerse viendo a su alrededor mover cientos de millones y tener un sueldo de policía de peli americana (porque el político está mal pagado en este país, como los médicos, los profesores, los jueces, y los obreros de la construcción), así que comienza por recibir un regalito, luego un sobrecito… Y termina con un chalé en la sierra o un apartamento a nombre de la suegra en Benalmádena (por poner un sitio en donde hay apartamentos)

         Es corrupto también por envidia, quiere aparentar un poco más, que se note que pertenece a la clase política y poder darles a sus hijos las mejores carreras y las mejores motos para ir a clase, que no digan, joé. No sólo envidia el dinero de los demás, sino también el despacho de su compañero, o su coche oficial, o su traje de chaqueta, y compra con dinero de todos coches lujosos, despachos exorbitantes y cortinas de raso para lucir su apariencia y ser el envidiado.

         Lo es por avaricia, por querer tener las manos llenas no solo de poder, sino de dinero para el poder.

         Lo es por lujuria, porque no quiere dejarse atrás ni uno solo de sus vicios, traducidos en vinos, wisquis, pádel, vacaciones en lugares exóticos, ropa de marca, zapatos a la última y abrigos a la penúltima. Comida en restaurante de lujo con dinero de los demás y hoteles sólo con bañeras de hidromasaje.

         Es corrupto por desfachatez, porque al ver que no le pasa nada con el primer sobre, y que los demás también lo hacen, por qué no lo iba a hacer él, ¿es acaso menos que los demás?

         En fin, es corrupto por ignorante, porque piensa que lo único que le puede salvar de ser un mediocre es el dinero.

         Es lamentable que estos tipejos vayan ensuciando el nombre de la política poniendo las manos y los bolsillos a lo que caiga. No se imagina el daño que hacen a todos, partidos políticos, instituciones y ciudadanos.

         Ya me diréis que siempre han existido. Es cierto, siempre. Pero por eso no vamos a dejar de despreciarlos.

La ucronía

16 de Febrero, 2009

         La ucronía la define la academia como la “reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuestos acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder.”

         Realmente no es un mal ejercicio, he visto en Internet algunos de los documentales que la cadena de televisión “La Sexta” ha emitido sobre acontecimientos ucrónicos, es decir, sobre hechos que nunca ocurrieron, pero que pudieron ocurrir.

         Sería un buen ejerció mental:

         ¿Qué hubiera sido de España si hubiese ganado el bando republicano la Guerra Civil en 1936?

         ¿Qué hubiera sido de Europa – y del mundo- si Hitler hubiese ganado la contienda en 1945?

         ¿Qué hubiera sido de las ideologías si no se hubiese escrito el “manifiesto Comunista”

         ¿Y si Darwin no se hubiera dado cuanta de la evolución de las especies?

         ¿Y si la Iglesia cristiana no se hubiera roto en el Siglo XVI por que hubiese practicado la tolerancia?

         ¿Qué hubiera sido del mundo si Martin Luther King hubiera llegado en su día a presidente de los Estados Unidos de América?

         ¿Si no hubiesen nacido Lorca, Cervantes, Machado, Juan Ramón Jiménez o Quevedo?

         ¿Y si los dinosaurios viviesen aun entre nosotros?

         ¿Y si en diccionario buscásemos las palabras: guerra, envidia, matar, robar, fe, dios, violencia, y no existiesen porque el hombre nunca las creó?

         ¿Y si las cosas no tuvieran contrarios, y nos quedáramos con amor, deseo, honra, vida…?

 

         Creo que llevo muchas horas despierto y no puedo pensar más. Pero me ha hecho ilusión crear mis propias ucronías.

Si Dios no existe….

16 de Febrero, 2009

Me preocupa que alguien pretenda “tutelar” la libertad de expresión. Eso al menos pide Monseñor Rouco en los medios de comunicación ante le cartelito de “Dios probablemente de existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”, instando al Ayuntamiento de Madrid a que no los autorice, ya que otras ciudades no han autorizado un cartel que “socava los derechos fundamentales y el de los creyentes a no ser heridos y ofendidos por sus convicciones”. ¿De verdad hiere a los creyentes este cartel? ¿De verdad socava algún derecho de los creyentes? O ¿solo es ofensivo lo que no comulga con las doctrinas que emanan de la Iglesia Católica y lo demás que se la unte cada uno con mantequilla?

         Imaginemos que yo me puedo ofender por la frasecita que van a insertar los católicos en otros autobuses: “Cuando todos te abandonan, Dios sigue contigo”, por cierto una frase de Gandhi, que nada tenía que ver con estos. Y me ofendo, porque cuando yo me he sentido solo nadie ha venido a socorrerme, ni Dios ha venido a socorrerme (perdón por el lenguaje estándar). Y como creo que es mentira, me puede ofender la falsa esperanza del cartelito. Pero tranquilos, no me ofende, ni nada que se le asemeje.

         Pobre libertad de expresión si la van a “tutelar” algunos. Por favor, que no me tutelen mi libertad de expresión, que quiero decir lo que pienso.

         Menos mal que la frasecita no era atea del todo (un poco agnóstica solo), podía haber dicho: “Dios no existe, no te dejes manipular por sus actuales apóstoles” o “Dios no existe ni de coña, sufre solo lo justo” o ¡Si Dios existiese no hubiera consentido esta Iglesia actual”, en fin, se me ocurren muchas mas nada ofensivas

         Como si no fuese posible que el agnóstico o el ateo pudieran expresar su idea sobre el deísmo, rápidamente los ofendidos católicos sacaron su frase.

         Menos mal que somos latinos, y al final a alguien se le ocurrió poner en los autobuses aquello de :”Autobús agnóstico, aquí pagan justos y pecadores”. Pues eso, que menos mal que siempre hay quien tiene mejor humor que otros.

         Me quedo con esta última frase.

Cuando desaparece el honor

18 de Enero, 2009

Cuando desaparece el honor

 

            Hace apenas un siglo en España las cosas del honor se dirimían con duelos. En Hispanoamérica hasta hace apenas unos años. Hoy en día es muy difícil que esto pueda suceder (afortunadamente), pero ha traído también consigo la pérdida del concepto. No me refiero a que sin duelos no haya honor salvable, sino al concepto en sí.

            “¡Cuánto honor!” o “El honor es mío”, Son frases que ya no se dicen, han sido sustituidas por “¡me da mucho gusto conocerte / le!” o ¡Qué ilusión me hace conocerte / le en persona!”. Y es que las cuestiones de honor parecen haberse quedado en el saco de lo ridículo, lo pasado, lo que ya ni se lleva.

            Ya casi nada es cuestión honor, es cuestión de apariencia. Volvemos a los tiempos de Roma en donde la mujer del César tenía que aparentar lo que seguramente no era. Hoy las apariencias han ganado la batalla al honor.

            ¿Y a qué viene esta reflexión? ¿He vuelto al siglo XIX? ¿Soy un nostálgico de la salvaguarda del honor frente a la apariencia? Pues lo mismo es eso, y es que desde que me enteré que el George W. Bush debía dejar el cargo de Presidente de los Estados Unidos de América del Norte (porque hay más Estados Unidos, como los mejicanos) me han entrado ganas de salvar mi honor ofendido.

            Me ha ofendido que se le diera por ganador en unas elecciones dudosísimas, casi fraudulentas, hasta el punto de hacer una película sobre ellas (¡estos americanos!).

            Me ha ofendido que buscara nuevos enemigos e lugar de nuevos aliados. Al agotarse el filón enemigo de los comunistas, han buscado enemistarse con el pueblo árabe, pensando además que esta enemistad va a durar más, ya que el Islam es una religión fuerte en el tiempo y el comunismo era una ideología débil en el tiempo. El caso es tener enemigos para alimentar la idea de que la Patria está en peligro, y poder campar a sus anchas en presupuestos armamentísticos o en embargos a terceros países o en hacerse valedores de la salvaguarda del mundo mundial.

            Me ha ofendido que iniciara una guerra en contra de las resoluciones de la ONU (organismo inútil mientras existan los derechos de veto), en busca de armas de destrucción masiva que al final no existían, y en contra de los intereses mundiales.

            Me ha ofendido que haya hecho saltar la banca permitiendo, a través de su idea ultraliberal, el enriquecimiento de pocos y la ruina de muchos. La falta de intervencionismo (por pequeño que sea), ha puesto en jaque a la economía mundial.

            Me ha ofendido que no haya dedicado ni un solo día de sus ocho años de mandato a pensar en los países del tercer mundo que mueren de hambre aplastados por guerras y tiranías bien vistas por su administración.

            Podría seguir contando ofensas, y quisiera salvar mi honor ante todas ellas. Pero hay un problema, a mi no me gustan las peleas, ni las armas, ni los duelos, por lo que tengo difícil. Solo si fuera capaz de hacerle razonar sobre todo ello, al final le regalaría una pistolita, con bala pequeña de plata, solo una, para que una vez en la soledad de su habitación medite con ella en la mano.

            Me da igual lo que haga con ella. Pero mi honor, al menos, estaría salvado.

Una de jueces

29 de Diciembre, 2008

         Hace días hemos asistido a un circo más dentro del poder judicial. Dos resoluciones que condenan de forma desigual a dos jueces por incumplimiento en su deber.

Los jueces Fernando Ferrín Calamita y Rafael Tirado han sido expedientados Por el Consejo General del Poder Judicial por causas diferentes y han sido sometidos a juicios públicos de desigual manera.

         Lo del juez Tirado, por permitir que un delincuente no fuera encarcelado, tiempo en el cual asesinó a una menor. He tenido ocasión de hablar con personas relacionadas muy directamente con la justicia y se quejan de no tener un programa informático que les permita saber la situación de cada individuo una vez que se ha dictado sentencia. ¡A estas alturas!

         Resulta que no imaginamos cobrar un dinero sin que hacienda se entere, que nuestro expediente académico no existiera en el centro educativo en el que estudiamos, o que nuestra historia clínica no la supiese el médico al que vamos porque, sencillamente, no hay un programa, informático o no, que permita saber si soy alérgico a la penicilina. Y sin embargo, nos rasgamos las vestiduras cuando un juez no cumple con su deber pero tampoco se le han dado los medios para cumplirla.

         No es una disculpa para el juez, es que en este país analizamos los hechos por partes y no en su totalidad. Escasa es la sanción, como escasos son los medios de que dispone la justicia.

         Lo del juez Ferrín Calamita es otra historia. Según él se ha cometido un “cristianicidio” por resolver su expediente culpándolo de negligencia judicial. Me molan estos cristianos perseguidos por todo el mundo. El problema de las leyes, es que mientras están en vigor hay que cumplirlas, excepto los católicos, que pueden recurrir a sus creencias religiosas para obviarlas. Los integristas son los musulmanes. Ah, y unos herejes.

         Lo que no me mola es lo del Poder Judicial. He indagado en sus reuniones y resoluciones y resulta que es imposible saber a quien juzgan y por qué. Lean este fragmento publicado en Internet según sesión del día 12 de noviembre de este año en su  punto 19:

         “Visto el Expediente Disciplinario tramitado con el número 15/07, con relación a Dª Ana, por su actuación como Magistrada-Jueza de un Juzgado de lo Penal, el Pleno acuerda, de conformidad con lo establecido en los artículos 421.1.d) y 425.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, y sobre los fundamentos jurídicos que constan en la resolución, imponerle: a) una sanción de suspensión de funciones por tiempo de cinco meses, como autora de una falta muy grave del artículo 417.9 de la mencionada Ley Orgánica, de desatención o retraso injustificado en la tramitación o resolución de procesos y causas, y b) otra sanción de multa por importe de 400 euros, por la comisión de una falta grave del artículo 418.12 del mismo texto legal, de incumplimiento o desatención a los requerimientos que en el ejercicio de sus competencias realizasen los órganos de gobierno del Poder Judicial.”

         ¿Pero quién coño es Dº Ana? En qué juzgado trabaja? ¿Me habrá juzgado a mí en alguna ocasión? ¿No se puede hacer público el nombre de la persona que delinque?

         Esto sí que me asusta, que hagan piña para que nadie salga herido.

Muerte en las gradas.

22 de Diciembre, 2008

Hoy he visto en televisión unas imágenes que me han llamado mucho la atención. En el partido de fútbol entre el Real Madrid y el Valencia un espectador sufre un infarto. Hasta ahí todo parece normal, la vida, a veces, juega también su partido.

         Lo que no me pareció normal es que sobre las mismas escalinatas que separan las filas y que sirven de vomitorio del campo, se tratara de reanimarlo, sin sacarlo de allí. Pero aún era la actitud de sus vecinos espectadores. Es verdad que ninguno chiflaba, ni levantaba los brazos ante lo que, con seguridad, acaecía en el campo, pero había una actitud de indiferencia total hacia esa reanimación, siempre espectacular, que estaba aconteciendo cerca de sus miradas.

         Esquivaban las miradas, no querían saber nada, solo una señora metida en edad preguntaba a su presumiblemente pareja cómo iba la cosa. Su pareja o marido, o hermano, parecía decirle: “tú mira el partido, y deja eso, que no te interesa.”

         ¿No podrían entre todos haber arrastrado al enfermo hasta el interior del campo para que no se efectuara la reanimación en las mismas gradas? Si realmente murió allí mismo, como nos indicaban las noticias, ¿hubo condolencia por parte de los espectadores?

         No, no parece que interese nada de esto, ni el ruido del desfribilador les hacía inmutar a los atentos espectadores del partido de fútbol.

         ¿Qué nos ha hecho a la humanidad ser tan indiferentes ante la muerte de quien no conocemos?

         A mí aún me duele. ¿Seré humano?

Puede más un zapato que una pistola

17 de Diciembre, 2008

            Estos días hemos visto una imagen que no por insólita nos ha parecido fascinante. Un periodista iraquí lanzaba un zapato contra el todopoderoso presidente de los Estados Unidos de América.

            Cuentan de Miguel de Unamuno (en todo hay mucho de leyenda) que unos policías lo pararon a la puerta de la Universidad en medio de unas revueltas estudiantiles (siempre las ha habido). Le preguntaron que si llevaba armas, y él enseñando su pluma de escribir, dijo que hacía más daño esa pluma que un arma.

            Pues hete aquí que es lo mismo que ha pasado en la rueda de prensa en la que Busch se despedía de la nación invadida junto con el presidente ¿electo? del país. Le han lanzado un zapato llamándole “perro” (o lo que es lo mismo en el argot árabe – y cristiano antiguo- coloquial, judío) que ha hecho más daño que una bala.

            La bala hubiera demonizado al agresor y ensalzado al agredido, el zapato ha causado el efecto contrario, ha hecho simpático al agresor y ha dejado en la historia de este siniestro personaje, que ha llevado a la ruina al mundo entero con su extremo liberalismo interior y su intervencionismo exterior.

            Como necesitamos un nuevo orden mundial, propongo que a partir de ahora la guerra se haga, no con balas, sino a zapatazo limpio. Así, al menos ganarán los pobres y se irán al rincón más oscuro de la historia los poderosos.

            Sea.